2) Para educar en la compasión, necesitamos ser responsables acerca de nuestras narrativas acerca del poder, los grupos vulnerables y los testigos que usualmente permanecemos en la periferia de estas narrativas. La sensibilidad a transmitir de preferencia debe provenir de una imagen lo más completa posible, para evitar que se victimice o acuse a nadie, ni al esatdo, ni al sistema, ni a la familia, ni al sujeto.
Esto en términos de crianza se responde: "no conocemos sus historias".